La intervención provocada

El incidente de intervención de tercero puede ser voluntaria , art 13 lec o provocada art 14 lec
por demandado o demandante. No es demandado, pero se les brinda la oportunidad de personarse en el procedimiento, porque puede afectarles el resultado de la sentencia, por lo que se les otorga oportunidad de defenderse.

Especialmente ocurre en relación a los agentes de la edificación. En cuanto a las costas, en caso de absolución del tercero, recaen en quien lo llamó.

En sentencia de de 20 de diciembre de 2004, la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife dice respecto a la intervención provocada por el actor, el tercero que comparece en el proceso no es parte (no es demandado, pues el artículo 14.1 alude a la intervención “sin la cualidad de demandado”, ni tampoco es demandante aunque disponga de las mismas facultades de actuación que la ley concede a las partes). Y si no tiene la consideración de demandado no puede ser condenado (no se ejercita ninguna pretensión frente a él) ni, al carecer de la condición de parte, se le pueden imponer las costas del proceso. Diferente planteamiento tiene la intervención provocada por el demandado; con ello, y una vez admitida, se emplaza la tercero para que conteste la demanda y no se le excluye de la condición de demandado, al menos expresamente, aunque tampoco el precepto contiene más referencias a su status procesal. Sobre esta base y en atención a la redacción literal de la regla primera del número 2 del artículo 14 de la LEC, se ha sostenido que la finalidad de la intervención en tal caso es la de notificar al tercero la pendencia del proceso, pudiendo intervenir en él contestando a la demanda pero sin que pueda ser condenado. Sin embargo, esta conclusión no puede admitirse en todos los casos; así, el tercer interviniente puede suceder al demandado (artículo 14.2, 4ª en relación con el artículo 18), y en este supuesto no cabe duda de que se puede condenar al demandado, incluso en costas, si bien no tanto por su condición de tercero sino por tener ya la condición de parte como consecuencia de la sucesión; en otros casos, como es el de la Disposición Adicional Séptima de la ley 38/1999, de Ordenación de la Edificación, cabe que la sentencia se ejecute frente al tercero llamado y emplazado (aunque no haya comparecido), lo que materialmente equivale a su condena”