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El Derecho a la Intimidad

En tiempos de nuevas normalidades se intensifica la tendencia del tandem estatal-corporativo a derribar las barreras de la intimidad para información y control social.

Gobiernos y corporaciones tecnológicas de retroalimentan en el interés común de supervisar la actividad de las personas. Justifican el «precio» de intimidad por la utilización «gratuita» de tecnologías propietarias . supuestamente consentida por los usuarios para la adaptacion de los servicios y ofertas al usuario ( cookies ) . Tal consentimiento no pasaría los filtros  de transparencia y posibilidad de negociación, de acceso y cancelación , es absolutamente impuesto con abuso de posición dominate.

Posición dominante adquirida por  conglomeración oligopolista no impedida por las autoridades encargadas de la defensa de la competencia, que han permitido y seguirán permitiendo las  prácticas oligopolistas de elminación de la competencia y de alternativas a golpe de talonario de adquisiones , fusiones con intercambio de acciones, acuerdos de no competencia y lo último: implantar tecnologías irradiadas que aumentan la agregacion de informacion personal en sentido ascendente ( IP6, APIS embebidas). A cambio las autoridades obtienen acceso discrecional a los sistemas (backdoors) que justifican en el control del terrorismo, trafico de armas y drogas,.. o cualquier otra excusa.

Este nuevo mundo nos coge desarmados por su complejidad y así que toca revisar nuestros argumerntos analógicos, porque en el el derecho a la intimidad formar parte de la eterna lucha de la libertad:

 Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) París, 1948

Artículo 12.

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Repoducido a su vez en el artículo 17 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.( diciembre de 1966) 

Nadie discute que el derecho a la intimidad de las comunicaciones analógicas , asi pasó con el correo postal o con el teléfono, sólo puede ser pinchado por una concreta orden judicial.Sin embargo las comunicaciones digitalizadas  por whatsapp está siendo utilizadas por facebook e incluso «monitorizadas» descaradamente por el gobierno español ( la excusa es el control de bulos y el covid que todo lo justifica ) con resignación de la ciudadanía.

La resignación proviene de una utilidad por la que vendemos nuestra alma al diablo . Sin duda la mensajería electrónica es una potente herramienta de comunicación creada en los tiempos de la extinta www.  El problema no es la herramienta, es el abuso de posición dominante, impidiendo su uso abierto. Sólo puede ser utilizado con un móvil asociado, ( para hacer posible la identificacion unívoca del ususario) y no admite la comunicacion de sus clientes con otros terminales o utilizando otras aplicaciones. Se trata de un perverso mercado cautivo, donde se aprovecha la posición dominante para impedir alternativas a su posición. Es como si Telefónica impidiera a los clientes de sus lineas charlar con clientes de otras compañías.

Y a todo esto los gobiernos también callan, a cambio obtienen el acceso gratuito a sus sistemas de información, más eficaces que los servicios de inteligencia. A excepción del maldito antisistema Donald Trump, que ha puesto el grito en el cielo por la información que recolecta los dispositivos HUAWEI para China. Claro que la queja no se extiende a los dispositivos android, porque la información va al Google americano, por no hablar del sistema espía windows 10.

 

El principal problema de la intimidad no estriba en  su justificación , es un derecho humano reconocido. No es necesario justificarlo, es una tautología  autojustificante por ser un consenso base de los sistemas democráticos. un axioma. degradar su justificación es degradar la justificacion de la libertad y la democracia. Desde luego que es discutible si no hay amor por la libertad en los sistemas totalitarios (sean  estatalistas o colectivistas), pero ese no es el marco español, ni comunitario, ni occidental, ni supuestamente mundial.

La intimidad está amenazada por el beneplácito de los gobiernos a cambio del aumento de su poder de informacion y control de las personas proporcionado por las corporaciones dominantes abusivas. Y por parte de los ciudadanos que desgastan el derecho por no usarlo, a cambio de la utilidad con alternativas socabadas.

 


La libertad tiene alma clara
y sólo canta cuando va batiendo alas.
Silvio Rodríguez . Yo te quiero Libre.